informacion_general 62 Visitas

Por falta de agua, en la comunidad mbya guaraní Chafariz se enferman los niños y se mueren los cultivos 

Publicado 13/01/2020 | 12:15

Hace más de un mes la empresa de perforaciones en San Vicente retiró la bomba y no hubo más noticias en la comunidad integrada por 26 familias, entre las que hay unos 50 menores que se enferman en este tórrido verano misionero y sufren por la desidia del Estado.

La comunidad mbya guaraní Chafariz, tiene alrededor de 104 hectáreas y está ubicada en la jurisdicción de San Vicente y a unos 40 kilómetros de El Soberbio y cercana a Colonia Aurora. Sus habitantes padecen desde hace ocho meses la terrible falta de agua. Hace más de un mes la empresa de perforaciones retiró la bomba y no hubo más noticias en la comunidad integrada por 26 familias, entre las que hay unos 50 niños y niñas que se enferman en este tórrido verano misionero y sufren por la desidia del Estado.

"Es inhumano bajar 800 metros a la vertiente y subir cargados"

Laura Noemí Duarte, es una de las madres que vive en el sector más alto de la Comunidad Chafariz, y es parte de las 26 familias que están sin agua. Ella suele bajar el cerro que abarca entre 700 y 800 metros, donde está ubicada la vertiente del arroyo para lavar la ropa de su familia, y sufre en carne propia lo que es bajar ese cerro y sobre todo escalarlo con una sobrecarga pesada.

"Estamos desesperados viviendo así desde hace mucho tiempo. Yo bajo y subo por el cerro varias veces cargada de ropa para lavar en el arroyo, y después también para buscar agua para nuestro consumo. A veces bajamos temprano y volvemos a la tardecita, se nos va todo el día; pero hacemos ese sacrificio porque necesitamos el agua, que con este calor no se puede estar", dice la joven que tiene dos hijos pequeños.

Laura cuenta que antes lavaba la ropa abajo, y seguía con sus quehaceres; pero ahora no lo puedo hacer más porque el pozo y la vertiente que teníamos se secó, y no nos queda más remedio que bajar hasta la vertiente, hubo momentos en que llegué a cargar más de 30 kilos. Para bajar es rápido; pero subir es muy complicado, tardamos  más de una hora, y haciendo algunas paradas en el camino, porque o si no, no se aguanta", se queja.